Miércoles 1 de diciembre de 2021

Mons. Buenanueva: "Dios interviene, salva y resucita".

  • 31 de octubre, 2017
  • San Francisco (Córdoba)
El obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, compartió una vez más sus pensamientos sobre el Credo. En su columna semanal en el periódico "La Voz de San Justo", y con el título "Al tercer día resucitó", se refirió al misterio pascual de Cristo y se centró en la esperanza de que "Dios interviene, salva y resucita".
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En una nueva entrega de su columna semanal en el periódico "La Voz de San Justo", el obispo de San Francisco, monseñor Sergio Osvaldo Buenanueva, compartió una vez más sus pensamientos sobre el Credo. Titulada "Al tercer día resucitó", en esta oportunidad la reflexión se centra en el misterio pascual de Cristo y sostiene que "Dios interviene, salva y resucita".

"Padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso", recordó el obispo las palabras que cada domingo pronunciamos en nuestra profesión de fe, y destacó que cada frase del Credo está tomada de la Biblia.

"El Credo le otorga una clara preeminencia a esta secuencia de acontecimientos que constituyen el misterio pascual de Cristo", afirmó, y explicó que cuando hablamos de "misterio pascual" , por un lado, nos referimos al "plan divino de salvación que se ha manifestado plenamente en Jesús". La palabra "pascua", por su parte, indica un paso: "de la muerte a la vida, o también, el paso de Dios que salva", señaló.

"En el misterio pascual de Cristo, la historia de la salvación ha alcanzado su punto álgido. En la muerte y resurrección de Cristo, Dios se ha manifestado plenamente a la humanidad. Y lo ha hecho, antes que, con palabras, con el gesto supremo de la entrega de su Hijo y el don de su Espíritu", añadió el prelado.

Monseñor Buenanueva anticipó que a partir de este domingo, "nuestras reflexiones se van a centrar en la culminación del misterio pascual: la glorificación de Jesús, que el Credo indica con las expresiones: resucitó al tercer día, subió a los cielos y está sentado a la derecha del Padre".

Haciendo hincapié en la fórmula "resucitó al tercer día", detalló que el verbo "resucitar", originalmente significa: "despertarse del sueño" o, también, "ponerse de pie".

"Se trata de una metáfora: el morir es como entrar en un profundo sueño que no tiene despertar. Los relatos evangélicos nos dicen que Dios Padre no dejó a su Hijo en poder de la muerte: lo ?despertó? y lo ?puso de pie?", señaló.

La referencia que se hace en el Credo sobre los "tres días" también aparece en la Biblia, advirtió el obispo, y aclaró que "no se trata de un dato temporal", sino que con esta expresión "se quiere señalar que Dios nunca abandona al justo, no lo deja en poder de sus enemigos. Dios siempre interviene en favor de su pueblo, y da salvación". La evocación de los "tres días", indicó, "es expresión de una esperanza de salvación".

"Dios interviene en la historia concreta de las personas. Al despertar a Jesús del sueño de la muerte, Dios Padre ha metido sus manos en la historia siempre dramática de la humanidad que, tantas veces, llega a situaciones sin salida. Y lo ha hecho de manera inesperada, definitiva y original. Y, cuando todo parecía estar ya determinado por la muerte, en esa situación extrema y desesperada, el amor de Dios supo abrir una puerta de salvación", concluyó, recordando que la esperanza cierta es que "Dios interviene, salva y resucita. Tenemos que volver sobre esta afirmación de fe", exhortó.+

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