Domingo 26 de junio de 2022

La misión es inseparable del discipulado, recuerda el Pbro. De Sanzzi

  • 28 de julio, 2017
  • Buenos Aires (AICA)
A pocos meses del 5º Congreso Misionero Nacional (Co.Mi.Na), que se celebrará en Neuquén del 18 al 20 de noviembre, el director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP), presbítero Dante De Sanzzi, compartió una reflexión titulada "La misión es inseparable del discipulado", en la que ahonda sobre el llamado a ser discípulos.
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El director nacional de las Obras Misionales Pontificias, presbítero Dante De Sanzzi, reflexionó sobre el llamado a ser discípulos en un mensaje titulado "La misión es inseparable del discipulado".

A pocos meses del 5º Congreso Misionero Nacional (Co.Mi.Na), que se celebrará en Neuquén del 18 al 20 de noviembre, el presbítero De Sanzzi compartió algunos pensamientos sobre la vocación misionera y el llamado a ser discípulos.

En su mensaje, el sacerdote cita la encíclica "Redemptoris Missio", del papa San Juan Pablo II, escrita en 1990, que pide "una conversión radical de la mentalidad", y anima a la misión de la Iglesia pidiendo "un espíritu de apertura a los agentes de pastoral".

"Estamos llamados y enviados a ser discípulos, aprendices, no maestros. Discípulo se es ya caminando, no antes. Son cosas que van juntas, al mismo tiempo, ya que la misión es inseparable del discipulado. Es decir, nunca dejaremos de ser discípulos, ya que siempre tendremos algo que aprender, escuchar, algo en que crecer", afirma el director nacional de OMP.

El presbítero De Sanzzi reconoce la dificultad de "tener espíritu de escucha y ser persona de diálogo" y advierte una gran crisis de individualismo, "hay hambre de espiritualidad, vivimos una revolución tecnológica y crece el fenómeno de la globalización; son los retos a desafiar", asegura.

"El ser individualista lleva a la persona a pensar demasiado en sí mismo, a meterse en su problema, a ponerse una coraza y no permitir que el hermano penetre, intente compartir. Pensar que solo se puede solucionar los problemas y que no necesita de nadie valiéndose a sí mismo, sin dudas lo lleva a la dispersión y en no pocos casos a la desesperación", agrega.

El sacerdote señala que "apurar los tiempos del Señor sin saber descubrir que los tiempos de Dios son distintos al de los hombres y poner ´condiciones´ hace que se viva una espiritualidad superficial, abandonando rápido lo comenzado sin concluir nada, fastidiado por no encontrar respuesta "rápida" a los problemas". Es el abandono fatal, sostiene.

De Sanzzi se refiere también al avance científico-tecnológico: "Sería una fantástica novedad si el hombre supiera usarlas. Con lamento observamos dónde nos lleva y cuál es el camino que seguimos, aferrados a tanta novedad mediática. Hoy, este avance, se transforma en el peor de los casos en retroceso".

Respecto a la globalización, afirma que debemos "saber que existe y convivir con ella, intentando sacar lo mejor ante tanta emigración e inmigración", y considera que "el poco cuidado del ambiente, tanta gente yendo y viniendo, la gran movilidad humana vista a diario, las grandes ciudades desbordadas de medios de locomoción y el peligro que conlleva el salir de nuestros ambientes en búsqueda de una vida mejor, hace de nuestro maravilloso mundo, edificado por nuestro Creador, lugar varias veces imposible de disfrutar".

Para finalizar, el sacerdote misionero advierte que "el cuadro de inestabilidad es muy grande", y recuerda que "todo está permitido, pero no todo es conveniente; todo está permitido, pero no todo es edificante. Que nadie busque su propio interés". Fuera de control, "se accede a todo, en todo momento, y se van creando relaciones que no son adecuadas", concluye.+