Jueves 29 de septiembre de 2022

Mons. Arancedo: "La devoción a María es la mejor escuela para escuchar a Jesucristo"

  • 29 de abril, 2017
  • Santa Fe
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, destacó que cada año se renueve la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de los santafesinos, y aseguró que "la devoción a María es la mejor escuela para disponernos a escuchar a Jesucristo". "Tener una imagen bíblica de María ayuda a superar toda instrumentación que se hace de ella como portadora de mensajes. En esto la Iglesia es muy cuidadosa en su misión de discernir la autenticidad de los mismos. Hay una búsqueda de ?nuevos mensajes?, que no corresponde a la fe de la Iglesia y a una auténtica devoción", advirtió.
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El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, valoró que cada año se renueve la devoción a Nuestra Señora de Guadalupe, y recordó que el primer diocesano de esta jurisdicción eclesiástica, monseñor Agustín Juan Boneo, al inicio de su ministerio pastoral en 1900, se encontró con esta "devoción de los santafesinos que ya existía antes de su llegada".

Monseñor Arancedo señaló que este "hecho providencial y de sólida piedad mariana" llamó la atención de aquel prelado, por lo que proclamó a la Virgen de Guadalupe, patrona de la nueva diócesis de Santa Fe, y destacó que "María se dejó encontrar en este pueblo en la simple piedad de un ermitaño y en una imagen que sigue siendo signo silencioso y elocuente de su presencia junto a nosotros".

El prelado santafesino citó las palabras que monseñor Boneo dijo a los primeros peregrinos: "Decidles que en nuestra querida Santa Fe, no lejos de sus puertas, existe un humilde santuario, una célebre ermita consagrada a la Santísima Virgen de Guadalupe? Decidles que de hoy en adelante, este será el sitio privilegiado a donde se darán cita la piedad de los santafesinos y el amor a su excelsa Madre".

"No podemos hablar de María, ni de la Iglesia, sin una referencia explícita a Jesucristo. Es más, ella nos lo exigiría porque es consciente de que Dios la eligió para ser la madre de su Hijo", subrayó, y agregó: "También la Iglesia, está llamada a vivir con humildad y espíritu de servicio esta gracia que la hace presencia de Cristo en el mundo. María y la Iglesia no tienen otra palabra que decirnos sino la que pronunció su Hijo".

Monseñor Arancedo sostuvo que "la devoción a María es la mejor escuela para disponernos a escuchar a Jesucristo. Lo primero que vemos en ella es su silencio y escucha, así lo resume san Lucas: ?Su madre conservaba estas cosas en su corazón?. Sus pocas palabras nos orientan a su Hijo: ?Hagan todo lo que él les diga?".

"Tener una imagen bíblica de María nos hace crecer en nuestro encuentro con Jesucristo y, al mismo tiempo, nos ayuda a superar toda instrumentación que se hace de ella como portadora de mensajes. En esto la Iglesia es muy cuidadosa en su misión de discernir la autenticidad de los mismos. Hay una búsqueda de ?nuevos mensajes?, que no corresponde a la fe de la Iglesia y a una auténtica devoción", concluyó.+

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