Sábado 13 de agosto de 2022

Misa por los jóvenes que se suicidaron en la zona platense de Villa Elvira

  • 29 de septiembre, 2016
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
Monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, presidirá una misa en memoria de los jóvenes que se suicidaron en los últimos meses en la zona de Villa Elvira. La Eucaristía será el 2 de octubre a las 9.30 en el oratorio Don Bosco, ubicado en calle 89 entre 12 y 13. Al finalizar la misa, el arzobispo, junto con las Hermanas Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (Familia del Verbo Encarnado) que están a cargo del oratorio y los fieles, se dirigirán al lugar donde se recuerda a los jóvenes fallecidos. Una religiosa del lugar detalló cómo sucedieron los hechos y destacó cómo la oración cambió ese "lugar de maldición".
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Monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, presidirá una misa en memoria de los jóvenes que se suicidaron en los últimos meses en la zona de Villa Elvira. La celebración será el 2 de octubre a las 9.30 en el oratorio Don Bosco, ubicado en calle 89 entre 12 y 13.

Al finalizar la misa, el arzobispo, junto con las Hermanas Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (Familia del Verbo Encarnado) que están a cargo del oratorio y los fieles, se dirigirán al lugar donde se recuerda a los jóvenes fallecidos.

Monseñor Aguer invitó a la comunidad a participar de la celebración y a acompañar con la oración a las religiosas; familiares y vecinos de los jóvenes que recientemente se quitaron la vida.

El prelado anunció también que a la brevedad llegarán a la zona dos programas de trabajo apostólico, que están dando buenos frutos en la periferia platense: "Manos a la Obra", y "Proyecto Magis"; ambos protagonizados por jóvenes.

En los suicidios juveniles ocurridos en la zona de Villa Elvira, las causas pueden relacionarse a varios factores: la disolución familiar, la carencia de una educación auténtica, la difusión de la droga, y las supersticiones, en especial, ciertos rituales satánicos. La Iglesia trabaja con los recursos a su disposición para revertir las situaciones de pobreza y vacío espiritual, y agradece a quienes quieran sumarse con cualquier tipo de ayuda.

Momento de honda prueba
La madre Harissa, superiora provincial del Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (Familia del Verbo Encarnado), que integra la comunidad del Oratorio Don Bosco, de Villa Elvira, agradeció a monseñor Aguer, a sus obispos auxiliares, y a los sacerdotes del barrio, por "el apoyo y cercanía, en estos meses de honda prueba".

La religiosa explicó que los suicidios comenzaron en agosto de 2015, cuando se quitó la vida un joven de 19 años que desde su infancia iba al Apoyo Escolar de esa comunidad, e indicó que tras su muerte sus amigos "le hicieron una ermita en la esquina del convento, y se empezaron a juntar allí casi todas las noches".

"Al cabo de un mes, escuchamos que uno de los jóvenes de ese grupo se había suicidado; y así, sucesivamente, hasta principios de este 2016, nos enteramos que hubo varios intentos de suicidio, y cinco muertes", precisó.

La monja reveló que frente a la creciente gravedad de la situación en mayo de este año se creó un grupo de oración de la Divina Misericordia, para rezar por los adolescentes y jóvenes del barrio, y tiempo después se consagró la villa al Sagrado Corazón de Jesús, para pedir por ellos".

Un lugar de maldición donde se hizo un "pacto" suicida
"Decidimos juntar firmas de la gente de nuestro barrio, para desarmar el monumento, y poner una imagen del Sagrado Corazón, en ese lugar. Nos había llegado la noticia de que los jóvenes habían realizado una especie de ´pacto´, relacionado con la macumba; y, por eso, algunos jóvenes ´de la lista´ se iban suicidando sucesivamente", detalló la madre Harissa.

"Cuando empezamos a juntar firmas los chicos implicados se enteraron. Pronto corrió la noticia, en el barrio, de que vendría el Obispo, y con la bendición el sitio dejaría de ser peligroso. Los mismos padres de los chicos implicados se sumaron. El muchacho cabecilla quiso hablar con nosotras. Nos llegó, también, la noticia de que otro joven, uno de los próximos de la lista en suicidarse, esperaba y confiaba en nosotras", agregó.

La religiosa sostuvo que fue así como "los chicos se empezaron a juntar afuera de nuestro convento. Un día salimos a su encuentro con la hermana Tefilh, y los saludamos a cada uno. Otro de los próximos en la lista, vino corriendo a buscar un rosario. Les preguntamos que, si les parecía, podíamos desarmar el monumento después de la bendición del obispo. Ellos nos dijeron que sí, que nos ayudaban, y que lo iban a hacer ellos, si nosotras estábamos presente".

"Les dijimos que, después de la bendición, no habría nada que temer. Nos pidieron agua bendita, y les dimos un botellita a cada uno. Estaban muy agradecidos, y nos contaron que muchas veces no podían dormir. Se querían santiguar con el agua bendita; y se acordaron de cuando venían al Oratorio y al Apoyo. Se quedaron muy contentos, y con paz", aseguró.

Asimismo, reveló que "antes de la bendición intentamos colgar un hermoso póster del Sagrado Corazón. Pero, esa misma noche, vino una persona psiquiátrica del barrio, y lo arrancó con un cuchillo. Preferimos no reaccionar; y esperar el día de la bendición".

La monja detalló que "cuando llegó el obispo auxiliar de La Plata, monseñor Alberto Bochatey OSA, fuimos con todos los niños, en procesión, hasta el lugar. Nos acompañaron nuestro párroco, presbítero Rubén Marchioni, y el padre Daniel Quintar IVE. Los niños del Apoyo rezaban y cantaban al Sagrado Corazón".

"Monseñor Bochatey realizó la bendición y el exorcismo. Fue impresionante; toda la villa se silenció, y muchos miraban desde sus casas. Ese lugar se había trasformado en lugar de maldición, y por eso nadie se acercaba", puntualizó.

"Desde ese día, dejaron de tenerle miedo a ese lugar. Y los niños y jóvenes volvieron a utilizarlo como lugar de encuentro. Ya pasaron varios meses; y, por enorme gracia de Dios, no se volvió a escuchar ningún rumor de otro suicidio. Inmensamente agradecidas a Dios, contemplamos a nuestros jóvenes con otro rostro, más tranquilos", concluyó.+