Domingo 28 de noviembre de 2021

El Papa recibió en audiencia privada al presidente Macri

  • 27 de febrero, 2016
  • Ciudad del Vaticano
El papa Francisco recibió hoy en la Biblioteca del Palacio Apostólico al presidente de la Argentina Mauricio Macri, en la primera audiencia entre ambos tras el cambio de gobierno en el país, e hizo un llamado a la unidad de los argentinos. Tras la reunión protocolar de 22 minutos, el pontífice saludó a la primera dama, Juliana Awada, y a la delegación argentina, integrada por funcionarios nacionales y tres gobernadores provinciales de otros signos políticos. El Presidente invitó al Papa a visitar la Argentina y Francisco le respondió que lo hará "lo antes posible".
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El papa Francisco recibió hoy en la Biblioteca del Palacio Apostólico al presidente de la Argentina Mauricio Macri, en la primera audiencia entre ambos tras el cambio de gobierno en el país, e hizo un llamado a la unidad de los argentinos.

Tras la reunión protocolar de 22 minutos, el pontífice saludó a la primera dama, Juliana Awada, y a la delegación argentina, integrada por funcionarios nacionales y tres gobernadores provinciales de otros signos políticos.

Macri dijo que Francisco le transmitió su preocupación por la pobreza y el narcotráfico en el país y lo exhortó a trabajar por la unidad de los argentinos.

El Presidente invitó al Papa a visitar la Argentina y Francisco le respondió que lo hará "lo antes posible".

"Buenos días, señor Presidente", le dijo el Papa al recibir a Macri, quien le respondió "¿Cómo le va Francisco? Un gusto".

Luego el pontífice le indicó la puerta de la Biblioteca, donde hablaron a solas durante 22 minutos.

Al finalizar el encuentro privado, el Papa saludó a la primera dama y a uno por uno de los integrantes de la delegación argentina.

Francisco estrechó las manos de los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Mauel Urtubey (Salta) y Rosana Bertone (Tierra del Fuego). Esta última, saludó con un beso al pontífice. También saludó al jefe de gabinete Marcos Peña, a la canciller Susana Malcorra, al embajador ante la Santa Sede Rogelio Pfirter, al secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo, al secretario de Culto, Santiago de Estrada, y al vocero presidencial Iván Pavlovsky.

El mandatario argentino le obsequió a Francisco un poncho de alpaca, la Cruz de Matará y doce CD de tango y chamamé, mientras que el Papa le dio el nuevo medallón del Vaticano, decorado con un olivo que simboliza la unidad, la exhortación apostólica "Evangelii Gaudium" y la encíclica "Laudato si´".

"El olivo une lo que está separado", le recordó el pontífice, y agregó: "A los jefes de Estado me gusta regalarles esto".

La comitiva argentina se tomó una foto con Francisco y luego se reunió con el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin.

El presidente Macri después del encuentro con el Papa
Poco después de la audiencia con el Papa, el jefe de Estado se trasladó a la embajada argentina ante la Santa Sede, donde brindó una conferencia de prensa. Macri resaltó las vueltas que da la vida: un arzobispo de Buenos Aires y un alcalde de dicha capital que allí se habían reunido varias veces, ahora tuvieron un encuentro en el Vaticano, esta vez, el primero al frente de la Iglesia Católica y el segundo representando a su país.

Señaló que el encuentro era como "el de dos viejos conocidos porteños" que "se encuentran en una etapa distinta de su vida" porque "hacíamos esto mismo allí frente a la Plaza de Mayo, en la oficina en donde me recibía y donde revisábamos la agenda que teníamos", porque "las coincidencias y los temas de fondo son los mismos, cada uno con las herramientas que tiene".

Además, el presidente de la Argentina explicó que los principales temas tratados durante el cordial encuentro fueron: la necesidad de recuperar la cultura del trabajo; combatir el consumo de drogas y el narcotráfico; e incrementar el nivel educativo del país, que en los últimos años se ha deteriorado mucho. Hay que "recuperar la cultura del trabajo, la cultura del esfuerzo, que siempre hemos entendido con el Papa como un elemento dinamizador de la sociedad", dijo.

Macri señaló que le indicó al Santo Padre el empeño "para que se puedan restablecer relaciones con el mundo, para que el país sea creíble, y que puedan llegar inversiones, que crean trabajo, porque el trabajo es la solución". Y que el Pontífice le habló de la "necesidad de recuperar la cultura del trabajo, porque el trabajo da dignidad a la persona" y "me reiteró que está muy preocupado por eso". También de "mejorar la educación pública y el deporte para los jóvenes".

Por su parte, el Santo Padre le aconsejó "tener mucha paciencia", entretanto "sin dejar de enfrentar los problemas graves de fondo que tiene la Argentina, en particular el narcotráfico y la corrupción". Y que también es necesario cicatrizar las heridas del pasado, y los enojos que se fueron acumulando a lo largo de los años.

El presidente precisó que es necesario crear trabajo. "No hay futuro para la Argentina si el Estado sigue siendo un botín de guerra de los políticos", dijo, y añadió que por ello es necesario restablecer "los concursos públicos y la transparencia" para "que toda la sociedad pueda progresar y no solamente los amigos de un diputado o de un político de turno".

Interrogado por los periodistas sobre la situación económica del país, el presidente argentino señaló que "las cuentas no están bien" y que se encontró con "un déficit fiscal de los más altos de nuestra historia" pero "estamos trabajando para poner las cuentas en orden", porque la inflación "crea un mecanismo perverso" que "afecta especialmente a los más pobres".

Porque se trata -dijo- de "hacer crecer al país y lograr que la gente se integre en ese crecimiento", sin por ello "olvidar la solidaridad" hacia quien no puede participar en este proceso. Reconoció entretanto que "el flujo de capitales que la Argentina necesita tiene que tomar en cuenta a las personas y no descartarlas". Esto "lo habíamos hablado también la vez pasada cuando estuve aquí", dijo.+