Viernes 17 de septiembre de 2021

Mons. Arancedo explica los signos de fe de dos fechas profundamente relacionadas

  • 31 de octubre, 2015
  • Santa Fe
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, destacó que la solemnidad de Todos los Santos (1º de noviembre) y la conmemoración de Todos los Fieles Difuntos (2 de noviembre) son dos celebraciones distintas, pero que "guardan un profundo significado y relación". El prelado afirmó que "el culto a los santos es un acto de fe en Dios y en Jesucristo como camino y vida" y recordó que en el día de los fieles difuntos "visitar el cementerio, elevar una oración son signos de fe y un acto muy humano de memoria y homenaje a nuestros queridos muertos".
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El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, destacó que la solemnidad de Todos los Santos y la conmemoración de todos los fieles difuntos son dos celebraciones distintas, pero que "guardan un profundo significado y relación".

"Dios nos ha creado a ?su imagen y semejanza? para hacernos partícipes de su vida ya desde este mundo. Pero también creemos que hemos sido creados para una vida que trasciende los límites de este mundo, somos peregrinos con destino de eternidad. Esta es la verdad plena del hombre. La santidad a la que estamos llamados es participar en la vida de Dios que es su fuente. La realidad de esta vida no es una utopía porque ya la comenzamos a vivir gracias a la venida y presencia de Jesucristo", explicó.

El prelado precisó que en la solemnidad de Todos los Santos "celebramos y nos alegramos por todos aquellos hermanos nuestros que hoy gozan de esa Vida plena en Dios. En ellos reconocemos la meta a la que estamos en camino y que ya la comenzamos a vivir en el encuentro con Jesucristo".

"La santidad no es algo futuro, sino una realidad presente que da sentido y gozo a nuestra vida", subrayó y agregó: "El culto a los santos es, por lo tanto, un acto de fe en Dios y en Jesucristo como camino y vida. Así lo vivieron ellos. ¡Con cuánta alegría vive la gente y nuestro pueblo los procesos de beatificación y canonización que la Iglesia realiza para testimoniar la santidad de sus hijos!"

El arzobispo puntualizó que cuando "celebramos la conmemoración de los fieles difuntos también lo hacemos con la certeza de esa Vida plena a la que todos estamos llamados. Es un acto de fe en Dios que nos ha creado para hacernos partícipes de su vida, y de amor a nuestros queridos fieles difuntos".

"Celebramos desde la Pascua de Cristo el triunfo de la vida sobre la muerte, por ello creemos con la confianza de la fe en la Vida y la Misericordia de Dios para nuestros difuntos: ?Porque nosotros creemos que Jesús murió y resucitó: de la misma manera, Dios llevará con Jesús a los que murieron con él?. Recordar este día, visitar el cementerio, elevar una oración son signos de fe y un acto muy humano de memoria y homenaje a nuestros queridos muertos", concluyó.+

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