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INTENSA VIDA ECLESIAL
El cardenal Eduardo Pironio cumplió una intensa vida eclesial, tanto en la
Argentina como en Roma, que lo llevaron a ser papable en los dos últimos
cónclaves.
Nació en Nueve de
Julio, provincia de Buenos Aires, el 3 de diciembre de 1920; hizo sus
estudios eclesiásticos en el Seminario San José, de La Plata, y fue
ordenado sacerdote el 5 de diciembre de 1943 en la basílica nacional de
Nuestra Señora de Luján. Posteriormente obtuvo el título de licenciado en
teología en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino, de Roma.
Pablo VI lo eligió
obispo titular de Ceciri y auxiliar de La Plata el 24 de marzo de 1964;
recibió la ordenación episcopal en el santuario de Luján el 31 de mayo de
1964 de manos del arzobispo de La Plata, monseñor Antonio José Plaza; co-consagrantes
fueron monseñor Luis Juan Tomé, obispo de Mercedes (hoy Mercedes-Luján) y
monseñor Antonio Quarracino, obispo de Nueve de Julio.
Entre los cargos que
ocupó cabe mencionar el de vicario general de la diócesis de Mercedes;
profesor y luego rector del Seminario Mayor de Villa Devoto; Visitador
Apostólico de las Universidades Católicas de la Argentina y al mismo
tiempo, profesor y Decano de la Facultad de Teología de la Pontificia
Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires.
Juan XXIII lo nombró
perito para la segunda sesión del Concilio Vaticano II; y al crearse en la
Curia Romana el Secretariado para los No Creyentes, fue designado miembro
del mismo. Fue asesor nacional de la Acción Católica Argentina y
presidente de la Comisión de Fe y Ecumenismo de la Conferencia Episcopal
Argentina.
En 1967 fue designado
Administrador Apostólico de la diócesis de Avellaneda; en 1969, electo
secretario general del CELAM y, en agosto de ese mismo año, Pablo VI lo
nombró secretario general de la II Conferencia General del Episcopado
Latinoamericano realizada en Medellín, Colombia. En 1970 fue elegido
secretario general del CELAM.
En noviembre de 1972
fue elegido presidente del CELAM y reelegido en 1974.
El 27 abril de 1972
Pablo VI lo nombró obispo de Mar del Plata, y dos años más tarde lo llamó
para predicarle los ejercicios espirituales de Cuaresma en la Curia
Romana.
El 19 de septiembre de
1975, el Sumo Pontífice lo designó Pro-Prefecto de la Sagrada Congregación
para los Religiosos y los Institutos Seculares, Dicasterio del que luego
fue Prefecto, y lo trasladó de la sede episcopal de Mar del Plata a la
sede arzobispal titular de Thiges.
El 24 de mayo de 1976
el Santo Padre lo crea cardenal del título de los Santos Cosme y Damián.
El 9 de abril de 1984
Juan Pablo II lo nombra presidente del Consejo Pontificio para los Laicos,
y lo confirma por un segundo quinquenio el 9 de abril de 1989 y por
tercera vez el 9 de abril de 1994, hasta 1996 cuando presenta su renuncia.
El 11 de febrero de
1985 Juan Pablo II crea la Pontificia Comisión para la Pastoral de los
Agentes Sanitarios, y designa presidente al cardenal Pironio. Este cargo
lo ejerció juntamente con la titularidad del Pontificio Consejo para los
Laicos, hasta que el Papa reforma la Curia y convierte a la Pontificia
Comisión en Pontificio Consejo con su propio presidente.
En julio de 1995 el
Santo Padre lo nombra cardenal-obispo, titular de la sede suburbicaria de
Sabina-Poggio Mirteto.
Participó de todos los
sínodos de Obispos, tanto ordinarios como extraordinarios o especiales.
Actualmente era miembro
del Consejo de la Seguna Sección de la Secretaría de Estado, de la
Congregación para las Iglesias Orientales, para las Causas de los Santos,
para los Obispos, para la Evangelización de los Pueblos, para la Educación
Católica, del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos
Legislativos y de la Pontificia Comisión para América Latina.
Este
documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº 2249, del 25 de febrero de
1998
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