Documentos  
 

CORPUS CHRISTI


Homilía de monseñor José Luis Mollaghan, obispo de San Miguel en la solemnidad del Corpus Christi (28 de mayo de 2005)



1. "La Iglesia vive de la Eucaristía". Con estas palabras el querido Papa Juan Pablo II, nos convocaba a vivir el año de la Eucaristía, para renovar nuestra fe y nuestra gratitud por la presencia de Cristo en este divino sacramento, y que hace realidad su promesa: "Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" (Mateo 28,20)

Hoy nuestros ojos, de una manera más ferviente y profunda, quieren mirar las hostia consagrada y el caliz de la salvación, en los que en cierto modo, el tiempo y el espacio se concentran y se representa de manera viva la pasión y entrega de Jesús, revelando su misterio de amor. Cada día nuestra fe puede reconocer en el Pan vivo bajado del cielo, al mismo Señor, que como el Peregrino de Emaús, caminaba junto a los dos discípulos, para abrirles los ojos a la luz, y el corazón a la esperanza (cfr. Ecclesia De Eucharistia, conc.).

Nuestra Diócesis de San Miguel, como cada diócesis, con sus fieles laicos, sus religiosos y religiosas, su presbiterio, presididos por el Obispo, es una parte viva de la Iglesia Católica, y en la Eucaristía hacermos visible nuestra adoración al Cuerpo  y a la Sangre del Señor, damos testimonio de nuestra profunda fe en el Pan de Vida, y nos acercamos a recibir, reconciliados con Dios, a Cristo mismo, a quien queremos conocer siempre más, amarlo e imitarlo.

Queremos intensificar en esta Fiesta la adoración a Jesús presente en el altar, y expresar nuestra fe en la presencia real del Señor en este Sacramento de vida.

En la Eucaristía todos somos amados por Jesús: como nos dijera el Santo Padre Benedicto XVI al comenzar su pontificado:"cada uno de nosotros es el fruto de un pensamiento de Dios. Cada uno de nosotros es querido, cada uno es amado, cada uno necesario. Nada hay más hermoso que haber sido alcanzado, sorprendido por el Evangelio de Cristo"(24.IV.2005).


2
. La Eucaristía y los niños. De aquí que en esta ocasión, quisiera remarcar la necesidad de comprender y tener presente las palabras de Jesús "dejen que los niños vengan a mi". Si, los niños. ¿Cómo no pensar de una manera especial en los niños en esta fiesta de Corpus Christi? Ellos son los más pequeños, ellos son junto a los que más necesitan y sufren los preferidos de Jesús.

Quisiera esta tarde renovar la invitación a que los niños participen en la catequesis parroquial, en la misa dominical, y aún siendo niños, se nutran del sacramento de la Eucaristía. Que nuestras parroquias se colmen de niños, que tenemos que guiar y acompañar.

Un gran Papa, San Pío X, canonizado por la Iglesia, dedicó precisamente a los niños su atención y esfuerzo pastoral. Fue el Papa quien puso de relieve la importancia de que los niños se acerquen a la comunión eucarística, después de recibir en sus parroquias la debida preparación y la confesión. Al mismo tiempo estos niños, cercas de Jesús, son uno de los pilares de la vida de la parroquial y de la Diócesis, a quienes los párrocos deben recibir y acompañar desde la temprana edad en las diversas actividades parroquiales.

Es fundamental que en la catequesis los niños cuenten con catequistas bien preparados, sólidos en su fe y que den un verdadero testimonio de vida, para trasmitir el amor a la Eucaristía. Es muy significativo que los párrocos y los sacerdotes reciban a los niños desde pequeños en las instituciones y actividades parroquiales, –acompañados si es posible durante el tiempo de la pastoral de la infancia, también por matrimonios cristianos, que con la experiencia de padres ayuden y colaboren con ellos–, como por ejemplo, la catequesis, la acción católica, los acólitos, los scouts, la infancia misionera, etc.


3. La Eucaristía y las obras de misericordia.
También el Señor en la Eucaristía nos impulsa a estar cerca de los que sufren, de los más necesitados y de los pobres. La Eucaristía nos hace presente la donación de Jesús, su entrega de amor, haciendo visible que no vino a ser servido sino a servir; dejando la enseñanza viva que para el cristiano es mejor dar que recibir. De allí que no recibimos la Eucaristía bien dispuestos si nuestro corazón es egoísta, indiferente para el que nos necesita, y cerrado para amar a mi prójimo.

En este año de la Eucaristía, queremos volver a promover en la Diócesis durante el mes de junio, el mes de la caridad y de la misericordia. Queremos rezar y meditar sobre las obras de misericordia corporales y espirituales, para dar de comer al que tiene hambre, dar de beber al que tiene sed, vestir al que no tiene ropa, cobijar a quien no tiene techo, asistir a los enfermos, visitar a los presos, dar sepultura a nuestros muertos.

Con la gracia que brota de la Eucaristía, de Cristo vivo en medio de nosotros, queremos llevar adelante el próximo mes la Misión de la Misericordia, que Caritas propuso a nuestro Consejo Presbiteral, y que invitamos a realizar en cada Parroquia, visitando la casas, los hogares y las familias, anunciando el amor de Cristo, el tesoro de la Eucaristía y la invitación a vivir las  obras de misericordia.

Durante la procesión llevaremos a Cristo por las calles. Jesús las va a bendecir, y nos pedirá el compromiso de ser mejores cristianos: "Que nuestras calles sean calles de Jesús, que nuestras casas sean casas de Jesús"(Benedicto XVI, 26.V.2005). El va a bendecir nuestros barrios. Que crezcan y sean prósperos, que haya vida fraterna y paz, que vivamos animados por la fe y la caridad, se respete la vida de los niños, aún antes de nacer, y también a los ancianos, los enfermos, y los más necesitados.

La Santísima Virgen, que llevó en su seno virginal a su Hijo, que vivió en cierto modo la Eucaristía anticipada, en una comunión de deseo y ofrecimiento, nos acompañe y encienda en nosotros el amor a Jesús, el Pan vivo bajado del Cielo.


Mons. José Luis Mollaghan,
obispo de San Miguel

<< Volver


Agencia Informativa Católica Argentina
Bolívar 218, 3er. piso, 1066 Buenos Aires,
Tel. (011) 4343-4397 (líneas rotativas) - Fax: (011) 4334-4202
E-mail: info@aica.org - Sitio en Internet: www.aica.org

Copyright © 1996 / 2008 AICA. Todos los derechos reservados.