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RECONCILIACIÓN DE LOS BAUTIZADOS


Confesión de las culpas, arrepentimiento y pedido de perdón de la Iglesia en la
 Argentina, realizado en el acto de apertura del Encuentro Eucarístico Nacional,
 el viernes 8 de setiembre de 2000


Monición de entrada

El Único Dios Trinitario, en su infinita misericordia, nos invita permanentemente a la reconciliación. Esta es un don de Dios, una iniciativa suya, concretada en el misterio de Cristo redentor, reconciliador, que libera al hombre del pecado en todas sus formas.

A su vez, la Iglesia en el tercer milenio desea ardientemente sentirse íntima y realmente solidaria de los gozos y esperanzas de todos los argentinos. Esta vocación a la compañía y la solidaridad es la que se expresa cuando afirmamos que la Iglesia es el Pueblo de Dios peregrino. Pero por el mismo hecho de ser peregrina sabe que también sus hijos -desde los obispos hasta los laicos- cometen errores y se resisten a la conversión. Por eso reconoce que debe estar dispuesta a pedir perdón y a renovarse siempre bajo el impulso del Espíritu Santo.

Hermanos y hermanas, supliquemos con confianza que Dios, nuestro Padre misericordioso y compasivo, lento a la ira y grande en el amor y la fidelidad, acepte el arrepentimiento de su Pueblo que confiesa humildemente sus propias culpas y le conceda su misericordia.

  1. Confesión de los pecados contra la unidad querida por Dios para su pueblo.

  2. Confesión de los pecados contra el servicio a la verdad.

  3. Confesión de los pecados contra el Evangelio de la vida.

  4. Confesión de los pecados contra la dignidad humana.

  5. Confesión de los pecados contra los derechos del hombre.

  6. Confesión de los pecados contra la integridad de la persona en el conjunto de la vida social.

  7. Confesión de los pecados contra el respeto por las culturas y etnias.

  8. Confesión de los pecados contra el espíritu de renovación del Concilio Vaticano II.

 
1. CONFESIÓN DE LOS PECADOS
 
CONTRA LA UNIDAD QUERIDA POR DIOS PARA SU PUEBLO


Monición

  • Porque muchas veces se ha omitido una acción más intensa en la búsqueda de la comunión al servicio de todos los hombres.

  • Porque no se ha cuidado atentamente la comunión con todos los cristianos.

  • Porque la unidad en la Iglesia no ha sido debidamente manifiesta.

  • Porque no se ha querido suficientemente al pueblo de la Alianza eterna, Israel, cuya fe es la raíz santa de la Iglesia.

Imploremos a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, que reciba el corazón arrepentido de su Pueblo.


Oración en silencio

Padre, tu Pueblo te pide perdón:

por la falta de esfuerzo para comprender las razones de quienes no creen y por no interpretar el significado de sus búsquedas.

Por omitir una acción más intensa en promover caminos comunes con los hombres y mujeres de buena voluntad.

Por no haber rechazado adecuadamente el antisemitismo.

Por descuidar la oración y los gestos que favorezcan el impulso ecuménico.

Por la falta de testimonio en la vivencia de la comunión entre los obispos, miembros del clero, religiosos, consagrados y laicos en nuestras comunidades.

Porque tantas veces los católicos fuimos responsables, con nuestro modo de actuar, del alejamiento de muchos hermanos.

Dios Padre de los hombres, en la víspera de su Pasión, tu Hijo nos confió el desafío de la unidad para que el mundo crea.

Tú que nos quieres protagonistas y constructores de la historia, concédenos vivir el don de la unidad, para ser signos e instrumentos de tu amor, sirviendo y siendo fermento del Reino.

Canto/Gesto

 

2. CONFESIÓN DE LOS PECADOS
CONTRA EL SERVICIO A LA VERDAD


Monición

  • Porque muchas veces nos adueñamos de la verdad, que no es nuestra, sino de Dios Padre.

  • Por las veces que, en el nombre de la enseñanza de la verdad, hemos recurrido a métodos no evangélicos.

  • Porque, en el justo deber de defender la verdad, los cristianos, a veces, nos hemos dejado llevar por actitudes de poder sobre los demás.

Pidamos humildemente a Dios que reciba nuestra confesión sincera.


Oración en silencio

Oh Dios de misericordia, perdónanos por las veces en que tus hijos hemos cedido a métodos autoritarios de intolerancia e imposición, desfigurando el rostro de la Iglesia.

Por las veces que hemos dejado de buscar, meditar y servir a la verdad, callándola o disimulándola, por conveniencia o complacencia.

Por la falta de fidelidad en la transmisión de la verdad, y la escasa presencia de los católicos comprometidos con la fe cristiana en los medios de comunicación.

Recibe en tu corazón de Padre nuestro arrepentimiento.

Ten misericordia de nosotros, acepta nuestro propósito de buscar y proponer la verdad con la dulzura del amor, conscientes que la verdad nos hará libres.

Canto / Gesto

 
3. CONFESIÓN DE LOS PECADOS
CONTRA EL EVANGELIO DE LA VIDA


Monición

  • Porque una multitud de personas débiles e indefensas, como son los no nacidos, están siendo atropellados en su derecho fundamental a la vida.

  • Porque con las nuevas perspectivas abiertas por el progreso científico y tecnológico también surgen nuevas formas de agresión contra la dignidad del ser humano.

  • Porque cuesta cada vez más percibir la distinción entre el bien y el mal, incluso en nuestra legislación, referida al valor fundamental de la vida humana.

Supliquemos a Dios Padre, fuente de la Vida, acepte nuestro arrepentimiento y escuche el clamor de estos hijos suyos.


Oración en silencio

Padre, te pedimos perdón porque muchas veces los cristianos, en nombre de los mismos derechos del hombre, hemos provocado el crimen del aborto y de la eutanasia, de la manipulación genética y del ensañamiento terapéutico, reclamando un poder sobre la vida que sólo te pertenece a Ti.

Perdónanos porque, por diversos motivos, amenazamos nuestra salud con el consumo de drogas, con la falta de descanso, con el abuso del alcohol, y del tabaco, y con otros excesos.

Dios Padre, en Jesús nos dices: "Yo he venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia" (Jn 10,10) y nos la regalas como don de tu amor y bondad.

Concédenos la gracia que nosotros, Pueblo servidor de la Vida, ofrezcamos al mundo nuevos signos de esperanza, que promuevan y afiancen la cultura de la vida.

Canto / Gesto

 
4. CONFESIÓN DE LOS PECADOS
CONTRA LA DIGNIDAD HUMANA


Monición

  • Porque, con tristeza y preocupación, constatamos que la pérdida del sentido de justicia, tan largamente esperada, se ha agudizado y se ha convertido en una enorme situación de iniquidad social, arraigada profundamente entre nosotros.

  • Porque sentimos dolor por la corresponsabilidad de tantos cristianos en graves formas de injusticia y marginación social, que generan innumerables excluidos de la vida argentina.

  • Porque muchas veces no hemos dado un testimonio auténtico de pobreza evangélica en nuestro estilo de vida y en nuestras estructuras eclesiales, no asumiendo suficientemente la opción preferencial por los pobres, débiles y enfermos.

Imploremos la misericordia del Señor, que recibe un corazón arrepentido y escucha el clamor de los débiles.


Oración en silencio

Padre, te pedimos perdón por el estilo de vida consumista y por las actitudes de muchos cristianos que contribuyen a la marginación u obstaculizan la participación de todos los hombres en la vida y en los bienes de la comunidad, no alcanzando los niveles elementales de alimentación, salud, vivienda, vestido y educación.

Como comunidad eclesial, imploramos tu perdón por la falta de un testimonio de austeridad y de una acción más decidida a favor de los pobres, "en la vastedad de su extensión: los enfermos, los subocupados, los desocupados, los ancianos, los sin techo, las víctimas de injusticia y calamidades, los analfabetos y semi-analfabetos, los marginados o postergados de todo tipo, los migrantes e itinerantes, los amplios sectores juveniles, espiritualmente desorientados y los menores desamparados.

Padre bueno, que enviaste a tu Hijo para anunciar a los pobres la Buena Nueva y para dar libertad a los oprimidos, acrecienta la vocación solidaria de nuestro pueblo, para vivir de modo que nuestra fe en Ti manifieste todo su potencial humanizador y generador de dignidad.

Canto / Gesto


5. CONFESIÓN DE LOS PECADOS
CONTRA LOS DERECHOS HUMANOS


Monición

  • Porque sentimos dolor frente a la violación de los derechos humanos fundamentales.

  • Porque el mal de la violencia, fruto de ideologías de diversos signos, se hizo presente en distintas épocas políticas, particularmente la violencia guerrillera y la represión ilegítima, que enlutaron nuestra patria.

  • Porque en diferentes momentos de nuestra historia, hemos sido indulgentes con posturas totalitarias, lesionando libertades democráticas que brotan de la dignidad humana.

  • Porque con algunas acciones u omisiones hemos discriminado a muchos de nuestros hermanos, sin comprometemos suficientemente en la defensa de sus derechos.

Supliquemos a Dios, Señor de la historia, que acepte nuestro arrepentimiento, y sane las heridas de nuestro Pueblo.


Oración en silencio

Padre, tenemos el deber de acordarnos ante Ti de aquellos hechos dramáticos y crueles.

Te pedimos perdón por los silencios responsables y por la participación efectiva de muchos de tus hijos en tanto desencuentro político, en el atropello a las libertades, en la tortura y la delación, en la persecución política y la intransigencia ideológica, en las luchas y las guerras, y la muerte absurda que ensangrentaron nuestro país.

Padre bueno y lleno de amor, perdónanos y concédenos la gracia de refundar los vínculos sociales y de sanar las heridas todavía abiertas en tu comunidad.

Canto / Gesto

Este documento fue publicado como suplemento
del Boletín Semanal AICA Nº 2283 del 20 de setiembre de 2000


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